viernes, 29 de enero de 2021

El encanto de comprar en los lugares de tu entorno.

 El encanto de comprar en los lugares de tu entorno. 


¿Te has parado a pensar por qué es tan positivo y necesario comprar en los lugares que conoces? Esos de toda la vida, como tu pueblo o tu barrio.

También ser cliente de ese amigo que tiene un negocio: el que hace artesanía. Ese colega que tiene una clínica de medicina alternativa, la vecina que hace unas uñas di-vi-nas, la amiga  peluquera que te corta las puntas a buen precio y cómo a tí te gusta; el librero de siempre, que conoce tus libros favoritos y te los guarda.

 La tienda de toda la vida, donde te pones de charla con la tendera y te olvidas de comprar la sal. A la que a veces, no te llega el dinero y te fía esos 10 céntimos que te faltan para la leche.

 Esa panadería donde elaboran tu pan favorito. La cafetería de ese señor  que te cae bien, en la cual te ponen esos croissants que no encuentras en ningua otra parte. El carnicero que guarda tu parte preferida, porque sabe que es la que te gusta y nadie más conoce ese detalle. 

Hay detalles que no tienen precio. El encanto de lo sencillamente cotidiano.

En la era de Amazon, Ebay y otras grandes corporaciones ya consolidadas: vamos a lo fácil y lo cómodo. 

Pero ¿Por qué no adquirir, productos y servicios de personas que están arrancando con sus negocios? Todo es compatible. Si no encuentras lo que necesitas o tu proveedor/amigo no te lo puede conseguir, siempre podrás recurrir a los grandes. 

Ponte en el lugar de tu amigo artesano, comerciante, emprendedor, pequeño empresario. Te sentirías frustrado al observar de que todas aquellas personas conocidas, recurran a esas grandes corporaciones que no los tratarán de una forma tan personal, con tanto detalle y mimo. Porque al fín y al cabo, el pequeño empresario te conoce y le importas. Lo mismo que puedes adquidir en otro sitio, él puede proporcionártelo.

Pertenece a tu localidad y se esforzará en atenderte lo más satisfactoriamente posible para ambos. También, sea dicho de paso, para cuidar su reputación y prestigio. Se trata de algo más personal. Cada cual consume dónde mejor le plazca, de acuerdo. Hay lugar para todos. Apuesta por el pequeño empresario que empieza, que es el que necesita crecer. 

Si cada empresa pequeña de tu localidad crece, llegará el progreso para el entorno más inmediato. Todos salen ganando: tú y tu comunidad. Si el pequeño emprendedor sale adelante y le va bien, es posible que pueda generar empleo. 

Tu barrio y en consecuencia tu pueblo, se llenarán de vida de nuevo. Las personas volverán a pasear y mirar escaparates. Se animarán a comprar, porque es una ley de atracción: la gente va a donde hay gente. Es así de claro.

Cuando vas a una discoteca o cafetería, entras si ves gente. Porque las mismas personas son las que dan vida y calidez a un lugar. En el fondo, somos seres gregarios. Nos gusta la gente.

Ahora, en estos momentos tan difíciles, es cuando más te necesita un pequeño emprendedor. Porque necesita arrancar. Debe pagar impuestos, genere ingresos o no. Aparte de otros gastos. 

Cuando ayudas a un pequeño empresario, de alguna manera, también te ayudas a tí mismo. Porque todo tiene un efecto dominó.

Si empezamos a consumir en nuestra localidad, cada profesional empezará a generar ingresos. Al generar dinero, podrá pagar a proveedores y tendrá género nuevo. Tú tendrás dónde escoger. A la vez, esta persona gastará ese dinero en otros pequeños empresarios (es lo ideal) y se producirá un milagroso crecimiento de la comunidad. 

Dicen que la caridad, empieza por uno mismo.


Me encantaría conocer tu opinión.




viernes, 15 de enero de 2021

 

Vacaciones  escolares prolongadas

Debido a los nuevos brotes de COVID, los niños tendrán que prolongar las vacaciones.

¡Ya sabemos cómo son los niños! Recordemos que también lo fuimos.

¡Que no cunda el pánico! Vengo en tu rescate con algunas ideas.

Aquí tengo 21 tips para ti:

·         Establecer horarios.

Los necesitan, aunque nos les gusten. Les da estabilidad.

Hora de levantarse por la mañana: las 9 de la mañana es una hora ideal. Ni demasiado temprano, ni demasiado tarde. Se acerca bastante a su hora habitual cuando va al colegio. Y le costará menos cuando se reincorpore de nuevo a las aulas.

Tú pones los horarios. Cada casa es un mundo, aquí  te comparto unas ideas.

1-      Desayuno. Si lo desea, anímale a preparar su propio desayuno. Algo sencillo.

2-      Recoger la mesa del desayuno. De este modo, se acostumbra que también hay que recoger al terminar  de hacer algo. Sea comer o jugar.

3-      Recoger su habitación: cama + recoger y ordenar su habitación. Es el momento ideal para que aprenda a hacer su cama si no sabe hacerla. Para que vaya tomando hábitos. A partir de los 6 años, es una edad adecuada. Lo vas a agradecer más adelante.

Siempre como un juego y felicitándole de lo que hace bien. De esta manera, refuerzas la conducta que esperas de él. Incluso podeis hacer una competición, a ver quién termina antes (si, tú puedes hacer trampa)

Si es mayorcito: a partir de los 8 años, puede hacer tareas de casa sencillas. Según edad y capacidad. Es muy positivo para su autonomía y autoestima.

 

4-      Un pequeño descanso de 10/15 minutos.

5-      Una hora y media o dos para hacer los deberes o tareas del cole.

6-      Un recreo de media hora. Como en el cole. Para jugar o desconectar.

7-      Media hora de lectura en voz alta. Un pequeño descanso de 10 minutos.

8-      Animarle a poner la mesa (aunque lo haga mal) o ayudar en la cocina.

Enséñale y felicítalo cuando lo haga bien.

9-      Hora de comer.

10-   Ayuda a recoger en la medida de sus posibilidades y edad. A partir de los 10 años, puede lavar los platos si no es demasiada cantidad.

11-   Descanso o siesta.

12-   1 hora para jugar.

13-   1 hora y media a dos horas para hacer manualidades o pintar, dibujar, etc.

14-   Merendar. Ideal si puede hacerse su propia merienda. Le cortas el pan y el resto que lo haga él/ella.

15-   1 hora para ver un capítulo de sus dibujos animados o serie favorita.

16-   Baño. Puedes organizarle un día a la semana: “Baño Spa” Y le haces un baño con mucha espuma. Puedes añadir algún aceite relajante como el de lavanda o romero. Que son muy relajantes. Si quieres hacerlo más glamuroso, le llevas un vaso de plástico con su zumo favorito. Adornado con glaseado en los bordes o una rodaja de naranja en el borde del vaso.

Puedes hacerlo como premio si ayudó en casa toda la semana. Ciertos premios hay que ganárselos. Así aprenden a valorar el esfuerzo.

17-   Poner la mesa o ayudar en la cocina (según edad o capacidad)

18-   Cenar y ayuda a recoger la mesa. También puede barrer o pasar el aspirador.

19-   Charla familiar/ juegos en familia.

20-   Lectura.

21-   Dormir. Incluso puedes incluir la lectura justo a la hora de dormir. Es positivo establecer un ritual para inducir al sueño. El cerebro capta esa señal y se prepara para ello.

 

 Otras opciones:


         Podéis hacer algún tipo de actividad deportiva que resulte divertida, como un YouTube con aerobic, zumba, baile, etc. Recuerda que los niños tienen mucha energía y necesitan canalizarla adecuadamente. O lo tendrás corriendo por toda la casa todo el día. Necesita desgastarla para poder dormir mejor.

        - Grabar algún Tik Tok.

        - Jugar al parchís. Es más educativo de lo que crees. Aprende:

Cálculo mental sin apenas darse cuenta.

Estrategia.

- A jugar limpio.

- Compañerismo y respeto.

- Gestionar la frustración.

A ganar y perder.

- Lo más divertido es la revancha ¡Las tardes se pasan volando!

- Os echáis unas risas.

 

Más ideas:

ü  - Organizar un chocolate con churros. Para los miembros que viven en la casa.

ü  - Hacer un postre.

ü  - Aprender a hacer pan. Hay muchos tutoriales.

ü  - Una tarde temática. Investigar sobre el famoso “afternoon tea” de los ingleses y organizar uno en casa. Si hay que levantar el dedo meñique para levantar la taza en plan chiste, también. También sirve para practicar el inglés como idioma. O hacer algún tipo de parodia divertida al respecto.

ü  - Pijama party o fiesta del pijama. Sólo para niñas. Si quiere venir su hermano o incluso su padre, incluso le pintáis las uñas, lo maquilláis (si se deja) y le ponéis mascarilla. No hagáis fotos al niño si no lo desea, se puede sentir humillado. Sólo es para divertirse.

 - Jugar con ropa vieja y montar una obra de teatro pequeña. Con un cuento que se sabe casi todo el mundo: “Caperucita Roja” u otro de vuestra elección.

ü  - Hacer títeres con calcetines. Montar una pequeña obra de teatro decorando unas sillas. Grabarlo. Podéis mandarlo a familiares y amigos. O subir a las redes.

ü  - Montar conjuntamente una coreografía.

ü  - Jugar al ping-pong en la mesa del comedor.

ü  - Los juegos a los que jugabas de niño. Es hermoso compartir estos recuerdos.

ü  - Jugar al escondite (saca tu niño interior si no tiene hermanos)

ü -  Puede escribir una redacción de lo que hace cada día en casa.  Grabarlo como si fuera un telediario.

ü  - Si sabes: enséñale a coser, ganchillar o calcetar: una bufanda (son muy fáciles de hacer)

ü  -  O aprender juntos con algún tutorial. Incluso hacer alguna vídeo conferencia con alguna vecina o abuela que os enseñe.

Cuando pase un tiempo, será aún más divertido recordarlo y volver a echar unas risas.

Son escenas que quedan en la memoria de un niño para siempre.

 

¿Tienes ideas mejores para compartir? Te leo en los comentarios.

martes, 5 de enero de 2021

Cómo saber si una peluquera te cortará bien el cabello.

 

CÓMO SABER SI UNA PELUQUERA TE CORTARÁ BIEN EL CABELLO.

 

Necesitas urgentemente un corte de pelo. Pero, no tienes una peluquera de cabecera.

Miras  atractivas peluquerías con aspecto de: “entra, que te dejamos divina”.

Pero, no podemos juzgar el libro  sólo por la tapa. ¿Verdad? Entras  y pides un corte determinado. Ese, que te hará sentir fantásticamente guapa. Tienes tus dudas si te dejará bien o tendrás que retocar ese corte en otra parte. Saldría frustrantemente caro.


Aquí te dejo 7  tips para saber si estás en buenas manos.


Una buena profesional del cabello se delata por:


1-    Te da cita. Odia atenderte con prisas. Te mima desde el minuto 1.

Los mejores caldos se hacen despacio.  Te ayuda con la chaqueta y el bolso. Es muy posible que te ofrezca café.

                

2-   Antes de lavarte el cabello, lo evalúa.

Para calibrar el grosor, algún tipo de problema capilar como caspa, si es graso o seco,  si hay remolinos naturales  y cómo torearlos.

Si es liso o rizado. Aplica el corte según tus facciones y tipología del cabello. Tiene en cuenta tu opinión y gustos.

 

3-   Te pregunta cómo lo quieres y te proporciona las opciones que más  favorecen a tu rostro. Te muestra un catálogo para orientarte y te explica qué cortes te quedan bien y cuáles no.

Suele tomar como referencia  tu mandíbula  y la forma de tu cráneo. Por eso, hay personas a las que les queda mejor el pelo corto que a otras, por ejemplo.

Ella te explica cuál es el corte que mejor te sienta y las razones.

 

4-   Diseña un mapa en tu cabeza. Como las modistas, sigue un patrón. Siguen una guía desde el primer mechón de pelo. Sabrás si está bien cortado, cuando está húmedo y se peina solo. El corte de cabello es fundamental para poder peinarte sola. Lo sabes si, al llegar a casa, eres capaz de arreglártelo  desde el primer lavado casero.

Si está bien cortado, apenas necesitas peinarte. Prácticamente se peina solo.

 

5-   Cuando le pides un corte de puntas, ella te señala por dónde te va a cortar. No sacrifica media melena, que tanto esfuerzo te has dejado crecer.

 

6-   Cuando termina, aún con el cabello mojado, te da un espejo para que puedas verte por detrás. No hay trampa ni cartón. Retoca el corte  cuando ya te lo ha secado.

 

7-   Cuando termina su trabajo, te aconseja cómo secarlo para que te quede bonito sin esfuerzo.

 

Seguro que estos tips te ayudarán a distinguir el gato de la liebre.

 

 

Escribe aquí tus comentarios. Hazme saber de ti.

 

domingo, 8 de noviembre de 2020

SHOELAND

 

SHOELAND      

Por qué nos gustan tanto los zapatos?

Engordes o adelgaces, siempre te sirven. A menos que aumentes exageradamente de peso.

Son como una adicción. Empiezas con un par, pero te sabe a poco. Otro par más y acabas guardando en el zapatero una gran variedad de todas las formas y tamaños. “Que si este, me va con tal prenda”, que si “estos no me combinan con este vestido”,” necesito otros más espectaculares”, “el bolso no es del mismo tono”…

Y podría estar enumerando las extrañas razones de tal colección.

En realidad, el complemento que realmente te viste: es el calzado.

A veces, nos compramos tanta ropa, atestada en armarios, cuando en realidad, lo que realmente cambia tu look es el calzado.

Haz esta sencilla prueba delante de un espejo:

Ponte una camiseta o camisa blanca y unos jeans.

Coloca frente a ti,  4 pares de zapatos:

Unos stillettos (del color que tú quieras); unas bailarinas, unos sneakers y unas botas de montaña.

Mírate en conjunto con cada par.

Te irás dando cuenta que, el calzado, cambia todo tu look. Sin necesidad de comprar tanta ropa.

Teniendo unos básicos en tu armario y quizás algunas prendas de temporada, te las puedes arreglar muy bien, incluso si vas de viaje.

 Plan fin de semana: Con dos pantalones: jeans, blancos o negros. Dos Camisetas o camisas: blanca, negra u otro color. Combinables entre sí. No hay necesidad de llevar demasiada ropa.

Que me apetece ir de compras: unos cómodos sneakers.

De caminata por el bosque: con unas botas de trekking.

Un paseo por el pueblo: unas bailarinas.

De marcha con las amigas: unos stillettos.

Bienvenida al maravilloso mundo de los zapatos!

miércoles, 28 de octubre de 2020

Nunca sabes cuándo será la última vez que verás a esa persona.

     Estoy en estado de shock, hoy me he enterado que falleció la tia Maruja. Para mí es la "tita". Aunque no nos unen lazos de sangre, sí lo hacen los más sinceros e importantes: los del corazón.

Mi querida sobrina Sandra, llorosa y desolada, me dió la triste noticia. 

Para mí, Maruja, es el tipo de tía que siempre he querido tener:

amorosa, comprensiva, cálida, servicial y un verdadero encanto de persona.

Así que, la he adoptado como tía, a quién llamo cariñosamente "tita Maruja"

Era ella, quién cuidaba de mi casa mientras vivo en el extranjero. Crió a mi sobrina Sandra, a quién considera una abuela. Muy amiga de mi madre y compañera de caminatas, misas, mercadillos y cafés en coquetas cafeterías de Portugal. Buena consejera y maravillosa amiga.

Siempre ofreciendo café y amena conversación. "Siéntate que te pongo un café" "¿Quieres leche?" "¿Cómo la quieres? Mira que galleticas tan ricas traje del súper." Seguro que estás muerta de frío, ya verás como entras en calor con un cafetito." Realmente, un amor.

Más cercana a mi familia, sus "porridge" eran los favoritos de mi padre, seguro que ya se han encontrado y se han fundido en un cálido abrazo. Era esa hermana, aliada y amiga.

Siempre pendiente de su amado  David, con esa disposición y cariño. De que no le faltara de nada, su hijo era el centro de su vida.  Seguirá cuidándolo donde quiera que esté: en el cielo. 

La última vez  que la pude ver, fué a mediados de enero de 2020. Pasé unos días en España, visitando a mi madre.

Maruja y yo nos depedimos con un abrazo y un "hasta el verano". No pudo ser. Quién me íba a decir que sería el último. 

Cuando hablo de la tía Maruja, puede ser cualquier persona que ames o aprecies.

Por eso, aprovecha intensamente todo el tiempo que estés con una persona, porque nunca sabes cuándo la volverás a ver. Y si tienes de nuevo esa oportunidad.

Hoy está y mañana o cualquier día, te informan que se fué para no volver. Qué sensación tan extraña. 

Vive el aquí y el ahora. Disfruta intensamente de tus seres queridos y valora a quién aprecias. 

Mientras viva una persona, dale todo en vida: abrazos, "te quieros" visitas, llamadas telefónicas, cafés. ¡Disfruta! Después, puede ser demasiado tarde.

Hoy me gustaría rendirle mi más sentido homenaje lleno de cariño.

Dios ha llamado a uno de sus más amados ángeles. 

Buena viaje, querida tita Maruja. Mucha luz y progreso. 

Hoy, Dios, te recibe con los brazos abiertos.





 



viernes, 17 de julio de 2020

El mundo de Facebook



         El mundo de Facebook.          
             
Capítulo 1

      ¿ Te has parado a pensar por qué entras en Facebook?
 Quizá por inercia, aburrimiento, para cotillear vidas ajenas o por adicción.
Es irresistible no poder entrar, aunque sólo sea por 5 minutos que se convierten en 15. Cuando te das cuenta, has perdido una hora de tu precioso tiempo de la forma más tonta.
 Te habrás dado cuenta, que hay un juego de egos, de reafirmarse en la opinión ajena y la hipocresía hace acto de presencia de la forma más sutil (otras veces se declara descaradamente honesta)

Cuántas veces hemos visto la foto de alguna amiga que ha conocido días mejores. 
Le damos alegremente a "me gusta" le dices lo guapa que está, cuando en realidad asoman unas ojeras, arrugas, mal tono, no se ha depilado y ese tinte pide a gritos ser renovado.
 ¿Por qué decimos algo que en realidad no sentimos? ¿Para quedar bien? Me gustaría pensar que es para animarl@ en un mal día, a tod@s nos gusta que nos masajeen un poquito el ego de vez en cuando, (algunas personas son yonquis de los likes, eso significa que algo anda mal con ellas)
Y si has tenido un mal día, hasta se agradece.



Personajes que intervienen:


 Egos que necesitan likes.
L@s que suben fotos de todo lo que hacen.
 L@s más atrevid@s, sentados en el inodoro. Las comiditas que preparan y comen. Si se quema, hay pocos valientes que tengan la honestidad de exponerlas al criterio público.
El tìpico selfie con tu mejor cara, despues de pasar por chapa y pintura. Con un moño descuidadamente cuidado en plan "negligée". Como quién no quiere la cosa... que te ha llevado al menos un par de horas peleándote con el espejo, gomas, horquillas y la plancha del pelo.
El que te haces con la ropa de los domingos y haces ver que te la pones todos los días, incluso para andar por casa. Para hacer creer que tu pipí es colonia y tus deposiciones son Ferrero Roché. 
Sí señor, para morir de glamour.



Mira que cool soy.

Arriesgando su integridad física para hacerse la selfie más inverosímil, al borde de acantilados, puentes en construcción cuyos cimientos aún están fraguando, ruinas históricas, cimas de rascacielos al borde del abismo (un mal paso y pasas a mejor vida) En parapente, paracaídas (mira que vida más emocionante tengo) Coches en marcha, y de repente tropiezas con una farola. 

En fin...la estupidez e inconsciencia humanas no conocen límites, ni hay vértigo que no se pueda superar.
¡El más difícil todavía! ¡Pasen y vean! Hago el pino sobre una mano encima de  una bicicleta o moto para mostrar mi buena forma y mi destreza física.
 De todo hay en el supermercado del Señor.



Vivo de vicio.

Aunque no tenga un euro en el bolsillo, realiza unas maravillosas fotos en lugares lujosos, playas, o estupendos paisajes en la intención "pasaba por aquí". 
Típica pose: sólo se ven unas piernas prefectamente depiladas y morenas, con un esmalte de uñas muy Dior. Eso si, no mostramos esos michelines traicioneros, producto de tantos donuts, crisps de bolsa y litronas de Coca Cola (sí, te estás bebiendo 10 azucarillos por litro)
 En plan: me lo puedo permitir porque yo lo valgo. O quizás, para dar envidia de la mala.

Mostramos una estupenda bandeja con el zumo, el café, la tostada o el croissant, si se tercia, un vaso con flores recién cortadas del jardín, para hacer más bucólica la foto. 
Todo colocado en un delicado pañito bordado por la abuela, o quizás bisabuela, para darle más solera y otorgarle ese pretendido aire vintage que luce chic y tan "je ne sais pas quoi."
El atrezzo cuidadamente preparado para la foto. 

Que eres un privilegiado y vives en una zona de campo llena de exuberante vegetación. Donde los pajaritos me obsequian con una banda sonora tan bella que no necesito escuchar  más música. La naturaleza me la regala.




Fotos de mi familia.

El nuevo album familiar. Ahí guardas todas las fotos para la posteridad. Tiene un riesgo que no puedes controlar: una vez subes estas fotos, ya perdiste el control sobre ellas. Son susceptibles de ser copiadas por cuyas personas que quizá no te interese que las tengan. Vete tú a saber con qué intenciones...
 A menos que pongas un buen filtro de privacidad en tu perfil y las compartas con personas de tu total confianza.
A todos nos gusta presumir de lo guapa que es nuestra madre, del buen rollo que tengo con mis hermanos, con mis hijos y todo el mundo sepa que mis nietos son los más bonitos del mundo mundial.
En eso sí que no estoy de acuerdo. Sé que muchas personas lo hacen con la mejor intención, pero probablemente no sea la más idónea, porque hay mucho "enfermo" por ahí...
Insisto, pierdes el control de tus fotos, así que cuidadito con lo que subes. Seguro que en el futuro te arrepientas hasta tirarte de los pelos y ya es demasiado tarde.
Para empezar, la mayoría de tus nietos son menores de edad. Quizás, cuando sean adolescentes, puedan sufrir bullyng por una tontería de foto (los agresores no se ven en el espejo o se miran demasiado) 
O cuando sean adultos, no les haga gracia que se rían de ellos cuando salen sin dientes y tal como Dios los trajo al mundo, en una simpática foto dentro de una tina. Habrán pasado 20 o 30 años y seguirán flotando en las redes cual botella de plástico en el mar.

Así que, cuidadito con lo que cuelgas.